Asesoramiento
Asesoramiento Tecnológico Estratégico
De una necesidad empresarial a la capacidad y la solución tecnológica más adecuadas.
Cómo se relacionan las piezas
Necesidad
Criterios
MAP
Capacidades
Empresa especializada
Resultado
La tecnología genera valor cuando responde a una necesidad bien definida, se integra en la realidad de la organización y produce resultados que pueden medirse. Marqués Arjona Partners ayuda a convertir una necesidad empresarial en una decisión tecnológica fundamentada y en un camino viable de implantación.
Nuestro punto de partida no es una herramienta ni un proveedor predeterminado. Comenzamos comprendiendo el problema, el proceso afectado, los resultados esperados, las restricciones y las capacidades internas del cliente. A partir de ese análisis, identificamos qué tipo de solución se necesita y qué empresa de la cartera de alianzas estratégicas de MAP reúne las capacidades más adecuadas para abordarla.
Qué necesidades abordamos
El servicio está dirigido a organizaciones que conocen el problema que desean resolver, pero necesitan ayuda para definir con precisión la respuesta tecnológica; y también a organizaciones que perciben una oportunidad de mejora, aunque todavía no saben qué tecnología, capacidad o modelo de prestación resulta más adecuado.
Podemos intervenir, entre otros, en los siguientes tipos de necesidad:
Digitalización de procesos y operaciones.
Diseño y evolución de productos digitales.
Automatización de tareas y flujos de trabajo.
Implantación de agentes de inteligencia artificial.
Gobierno, calidad y aprovechamiento del dato.
Mejora de procesos mediante enfoques Lean.
Medición de la productividad del desarrollo de software.
Estimación, seguimiento y control de esfuerzos tecnológicos.
Control de calidad del software desarrollado por terceros.
Refuerzo flexible de capacidades tecnológicas.
Desarrollo de competencias para organizaciones tecnológicas.
Mejora del gasto, los proveedores y el valor obtenido de terceros.
Nuestro enfoque
El asesoramiento de MAP separa deliberadamente la necesidad de la solución. Antes de recomendar una tecnología o una empresa colaboradora, analizamos qué debe mejorar, cómo se medirá esa mejora y qué condiciones deben cumplirse para que la implantación sea viable.
El proceso se estructura en seis etapas:
Etapa 1: Comprender la necesidad
Definimos el problema o la oportunidad, las áreas afectadas, el resultado esperado, las restricciones y el motivo por el que la organización necesita actuar. Evitamos formular el reto como la compra anticipada de una herramienta.
Etapa 2: Delimitar el alcance
Concretamos los procesos, usuarios, sistemas, datos, ubicaciones y unidades organizativas implicados. Identificamos dependencias, condicionantes y decisiones que deben quedar en manos del cliente.
Etapa 3: Establecer criterios de valor
Determinamos cómo se evaluará la solución: impacto en productividad, reducción de tiempos y errores, calidad, capacidad liberada, coste, velocidad de implantación, escalabilidad, seguridad, adopción, riesgo y sostenibilidad.
Etapa 4: Identificar la capacidad necesaria
Traducimos la necesidad a capacidades concretas. Estas pueden incluir consultoría de procesos, desarrollo de producto digital, automatización, inteligencia artificial, datos, calidad del software, estimación tecnológica, formación o refuerzo operativo.
Etapa 5: Seleccionar la mejor respuesta dentro de la cartera
Contrastamos la necesidad con las especialidades, experiencia, modelo de prestación y capacidad de ejecución de las empresas que forman la cartera estratégica de MAP. La selección se realiza por adecuación al reto, no por rotación comercial ni por una preferencia tecnológica previa.
Etapa 6: Diseñar y acompañar la actuación
Definimos el alcance de la intervención, los resultados esperados, las responsabilidades, los hitos, los indicadores y el modelo de gobierno. Cuando se contrata la implantación, MAP conserva una visión integral de la necesidad y realiza el seguimiento acordado.
Cómo seleccionamos la solución
- Correspondencia entre la solución y la necesidad real.
- Impacto esperado en productividad y resultados.
- Especialización y experiencia demostrable.
- Integración con los sistemas y procesos existentes.
- Disponibilidad y calidad de los datos necesarios.
- Tiempo y complejidad de implantación.
- Coste total y modelo de contratación.
- Seguridad, privacidad y gobierno.
- Capacidad de adopción por parte de la organización.
- Escalabilidad y continuidad de la solución.
- Riesgos, dependencias y condiciones de éxito.
- Indicadores con los que se comprobarán los resultados.
Si ninguna capacidad de la cartera ofrece un encaje suficientemente sólido, MAP no fuerza una recomendación. La ausencia de una solución adecuada también es una conclusión profesional relevante.
Capacidades disponibles
Producto digital y plataformas.
Capacidad tecnológica flexible.
Agentes de inteligencia artificial.
Automatización de procesos.
Gobierno centralizado de la automatización.
Productividad del desarrollo de software.
Estimación y control de esfuerzos de desarrollo.
Calidad funcional y técnica del software.
Gobierno y calidad del dato.
Mejora de procesos.
Desarrollo de competencias.
Gasto, proveedores y obtención de valor.
Qué recibe el cliente
- Definición de la necesidad y del resultado esperado.
- Alcance funcional, organizativo y tecnológico.
- Criterios de evaluación y condiciones de éxito.
- Capacidad o combinación de capacidades recomendada.
- Alternativas consideradas y razones de la selección.
- Propuesta de intervención o implantación.
- Responsabilidades de MAP, del cliente y de la empresa especializada.
- Hitos, indicadores y modelo de seguimiento.
- Riesgos, dependencias y decisiones pendientes.
- Estimación económica o mecanismo para obtenerla.
El papel de MAP
MAP actúa como interlocutor de confianza del cliente. Comprende la necesidad, estructura la decisión, selecciona la capacidad adecuada y ayuda a mantener alineada la actuación con el resultado empresarial que la justifica.
La empresa especializada aporta la tecnología, el producto o la capacidad de ejecución correspondiente. MAP aporta la visión transversal de productividad, la definición del problema, el criterio de selección, la coherencia del alcance y el seguimiento acordado.
Este modelo permite acceder a capacidades especializadas sin obligar al cliente a buscar, comparar y coordinar por su cuenta múltiples proveedores desde el inicio.
Conversemos sobre la necesidad antes de hablar de la tecnología
Cuéntenos qué necesita mejorar, qué está dificultando el resultado o qué oportunidad quiere explorar. Analizaremos el reto y valoraremos qué capacidad puede aportar una respuesta adecuada.
La productividad se decide donde ocurre el trabajo
¿Hablamos de su productividad?
Cuéntenos su situación y le indicaremos qué servicio o itinerario encaja mejor.

