01 · Qué significa
La actividad importa más que la etiqueta del proyecto
Una deducción I+D+i reduce la cuota del Impuesto sobre Sociedades cuando se realizan actividades que la ley califica como investigación y desarrollo o innovación tecnológica y se acreditan los gastos admitidos. Es una vía diferente de obtener una subvención: no necesita que se gane una convocatoria, pero exige justificar la calificación de la actividad, los importes y las condiciones para aplicarla. Investigar o desarrollar conocimiento no es exactamente lo mismo que innovar tecnológicamente en un producto o proceso; la distinción determina qué reglas corresponden.
No hace falta partir de un laboratorio para estudiar un proyecto: determinados avances tecnológicos en procesos o productos pueden merecer análisis. Sin embargo, implantar una aplicación estándar, mantener sistemas, comprar un ERP o añadir IA a una tarea no genera por sí solo una deducción. Buscamos una novedad o mejora tecnológica sustancial respecto a la situación previa y comprobamos qué actividades están realmente dentro de las definiciones legales. Si no hay encaje, no presentamos un gasto corriente como I+D+i.
02 · Qué examinamos
Trabajo delimitado y costes que se puedan acreditar
MAP conoce el proceso y los objetivos operativos. Con un socio especializado en subvenciones y beneficios fiscales delimitamos qué parte del proyecto podría calificarse, qué problema tecnológico afronta, quién realiza cada trabajo y qué entregables muestran el avance. Separamos la actividad potencialmente elegible de la consultoría general, la formación, el mantenimiento y otras actuaciones del mismo proyecto. Esta separación evita atribuir toda la factura de MAP, una solución ARQUEMA o una herramienta a una deducción sin base suficiente.
Sobre esa delimitación reunimos cronología, descripción técnica, personas dedicadas, facturas, contratos y registros de trabajo para identificar gastos individualizados y directamente vinculados a la actividad admitida. La ley y el caso concreto determinan qué gastos entran en la base. Un presupuesto orienta, pero no sustituye la evidencia del trabajo realizado. Documentar a tiempo facilita responder a dudas de calificación y de cuantía cuando llega la declaración fiscal.
03 · Cómo se aplica
De la calificación a la cuota del impuesto
Primero analizamos la actividad frente a las categorías legales. Después separamos gastos admisibles y documentados, revisamos ayudas recibidas que afecten a la base y calculamos la deducción que correspondería según la norma aplicable. Cuando proceda, se prepara documentación técnica, certificación o informe motivado vinculante para respaldar la calificación científica o tecnológica. Ninguno de esos instrumentos convierte automáticamente todos los gastos en deducibles ni asegura el resultado de una comprobación.
Nos coordinamos con la asesoría fiscal de la empresa para revisar la declaración y el ejercicio en que puede aplicarse, incluidos los límites legales. Si no hay cuota suficiente, puede estudiarse la aplicación en ejercicios posteriores o, en supuestos legalmente previstos, el abono sujeto a requisitos. No equivale a una devolución inmediata garantizada. Subvenciones y deducciones pueden coexistir conforme a sus condiciones, pero las subvenciones imputables minoran la base de deducción: el mismo importe no se suma dos veces como si ambos apoyos fueran independientes.
- 01
Actividad
Delimitamos qué trabajo cumple los criterios de I+D+i.
- 02
Gastos
Identificamos costes y evidencias por actividad.
- 03
Deducción
Calculamos según la ley y las ayudas recibidas.
- 04
Impuesto
Coordinamos su aplicación con la asesoría fiscal.
Puede consultar los criterios de la Agencia Tributaria (abre en otra pestaña) y el artículo 35 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades (abre en otra pestaña).
04 · Entregables y condiciones
La documentación que necesita para aprovechar la deducción
La empresa recibe una valoración del encaje de la actividad, una relación de gastos y evidencias que habría que individualizar, un calendario de documentación y responsables, y la información organizada para que su asesoría fiscal pueda decidir sobre la aplicación. Se identifican también cuestiones pendientes, como certificación, informe motivado, ayudas relacionadas o límites de la cuota. Que un proyecto MAP incluya trabajo tecnológico no significa que todo el proyecto, ni todos sus talleres, sean fiscalmente deducibles.
Gestión a éxito: los honorarios de esta gestión se vinculan al resultado obtenido, con condiciones acordadas en la propuesta. Esta modalidad afecta sólo a la gestión de la posible deducción, con resultado elegible verificado y condiciones acordadas antes en la propuesta; el servicio MAP tiene su propio alcance y precio. Este acompañamiento está integrado en los cuatro servicios y no se contrata por separado. Su aplicación depende de la actividad, de la empresa y de la normativa vigente. La coordinación fiscal no sustituye las decisiones de la empresa ni la revisión de su asesoría.
